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SOBREVIVIR AL VERANO: “VUELVE” A CASA… POR VACACIONES

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martes, 1 de agosto de 2017

Llegó el verano y con ello las vacaciones de nuestros hijos. Nunca se han ido de casa, pero durante estos meses van a estar más presentes que nunca.               

El verano es un periodo de vacaciones más que merecido (siempre que hayan trabajado bien), que no significa ausencia de obligaciones o normas. Y es que para mantener un buen control parental, la clave es consolidar un buen sistema de normas y rutinas.              

Será importante, para no caer en el hastío, establecer tiempos para aquellas actividades que deben ser supervisadas o planificadas (ocio digital, lecturas, tiempos en familia, estudio…). Es mucho por organizar y por eso nos preguntamos: ¿por dónde empiezo?               


Para ello mi recomendación es iniciar este tiempo con una reunión familiar, donde podamos  debatir y plasmar (siempre por escrito y colocado en lugar visible) las normas específicas que hemos consensuado para este verano. Para que no te pierdas en esta tarea, te facilito unos ámbitos a tratar que te pueden servir de orientación:              

-Tiempo para la lectura- 

Sería muy importante transmitir la lectura como parte del ocio y tiempo libre. Para ello, es necesario que seamos modelos de nuestros hijos y nos vean leyendo (nada se aprende mejor que con un buen ejemplo) y propiciar -incluso alentar- a que ellos también lean. Pensad que la lectura es el motor del aprendizaje.              

-Tiempo para el ocio-

recomiendo un mínimo de planificación para que disfrutemos de un ocio de calidad. Estas actividades son el pretexto perfecto para fortalecer las relaciones en familia. Y se me ocurren:

- Actividades relacionadas con la naturaleza: ir a la playa, acampadas, senderismo, montañismo, rutas ecológicas, visitas a parques naturales, cuidados de plantas y trabajos de jardinería, etc.            

- Actividades socioculturales: visitas a museos, exposiciones, lugares de interés histórico, cultural o artístico, etc.            

- Asistencia a espectáculos: obras de teatro, cine, conciertos musicales, circo, competiciones deportivas, etc.            

- Actividades deportivas: con especial valor para aquellas que suponen un deporte colectivo.            

- Juegos de mesa: ajedrez, parchís, cartas, damas, domino…            

- Actividades creativas: dibujo, pintura, fotografía y otras manualidades.               

-Tiempo para el descanso-

somos conscientes que nuestros hijos tienen ahora mucho tiempo libre y que no siempre saben gestionarlo convenientemente. De ahí que el aburrimiento y la mala gestión del sueño sean un motivo de irritabilidad que debemos tener presente. Por este motivo aconsejo establecer unos horarios: hora de levantarse, de irse a la cama, etc. Aunque cueste posicionarnos, no nos conviene permitir cosas como: “levántate cuando quieras y acuéstate cuando te dé la gana”. Debemos establecer estas rutinas en función de la edad y de las necesidades de sueño que tengan nuestros hijos -no olvides que entre 9 y 11 horas de descanso diarias son lo aconsejable en niños de 6 a 12 años-.              

-Tiempo para colaborar en casa-

colaborar, que no ayudar -porque las tareas domésticas son responsabilidad de todos y así debemos transmitirlo-. Para ello podemos elaborar un cuadrante de obligaciones para con el hogar. Vamos a aprovechar para ir instaurando hábitos y por tanto deberes domésticos. Si bien es recomendable gestionar la colaboración durante todo el año, si se tiene ya una planificación, simplemente habría que adaptarla al tiempo disponible -respetando las edades y la madurez de nuestros pequeños-. Aquí podemos entrar en: hacer la cama, poner la mesa, tirar la basura, tender una lavadora, vaciar el lavavajillas, limpiar nuestro cuarto, recoger la cocina, ejercer de ayudante de cocina, limpiar el baño, quitar el polvo, planchar, encargarse de pequeños recados, atender a nuestras mascotas, etc. Insisto en que todo habrá que adaptarlo a la edad y madurez del niño. Desde los 4 ó 5 años ya pueden tener responsabilidades domésticas -incluso antes- aunque necesiten supervisión. Ten en cuenta que lo prioritario es generar sentido de la responsabilidad más que una tarea perfectamente ejecutada. Una o dos obligaciones por día estaría bien.                 

-Tiempo de ocio digital-

entramos en uno de los ámbitos más delicados y complejos, por cuanto es motivo de conflicto en muchas familias y no necesariamente debería ser así. Nos referimos al ocio que hace referencia al uso de los videojuegos, tablets, móviles y televisión. Esta renovada forma de ocio inunda nuestros hogares y puede llegar a generar adicción. Para gestionar bien este tiempo evitando conflictos y consecuencias adictivas, dos palabras nos ayudarán a prevenirlo: racionalización y control. Sugiero enfocar este ocio como un privilegio ante el cumplimiento de las obligaciones de nuestros hijos. Privilegio que debe llegar a posteriori de la labor cumplida, y nunca antes. No puedo pasar la oportunidad de compartir con los lectores los diversos casos que atiendo en mi consulta por motivos de adicción a los videojuegos, unidos a manifestaciones de agresividad y aislamiento -es una realidad que está ahí, que como padres nos preocupa y que creo todos debemos conocer-.  Para concretar, personalmente establecería de forma genérica una hora total y máximo al día en este tiempo estival, en la que incluiría todos los dispositivos de juego -la televisión la dejamos aparte-, distribuida por la mañana o aprovechando las horas de más calor. Pero, en cualquier caso, que no interfieran en ningún otro tipo de ocio en familia, ni en los estudios ni en las tareas domésticas. Un buen momento puede ser antes del almuerzo y justo después de cumplir con las primeras obligaciones de casa. Interesa tener presente que el uso de estos dispositivos son un refuerzo muy potente y, aunque no son del agrado de muchos padres, podemos utilizarlos en beneficio de los hijos y en el nuestro propio: “¿Te has lavado los dientes?, ¿has hecho la cama y ordenado tu cuarto?, ¿has mirado el cuadrante?, ¿qué te toca hoy?... Pues cuando lo hagas tendrás tu Tiempo para los Videojuegos. Y recuerda que por la tarde no se usan y que tienes hasta las 14 horas para poder utilizarlos” - valga de ejemplo-.             En cuanto a la televisión, un rato después de comer y un rato antes de irse a la cama suelen ser momentos propicios. Nos conviene establecer un horario con cierta flexibilidad para no caer en contradicciones.               

-Tiempo de estudio-

cuando el curso escolar no ha ido todo lo bien que era de desear, es conveniente plantearse un tiempo de estudio (especialmente si han mandado tarea para verano). Habrá que repartir esos deberes y programar el trabajo. Igual no es necesario que sea diario, pero para no perder mucho el hilo del estudio, se puede alternar a razón de un día si y otro no. Dependerá de las tareas encomendadas, las pautas de los profesores o las asignaturas a recuperar -si las hubiera-.                    


Bueno, nos quedan unos días para comenzar el mes de julio, y a partir de ahí tendremos dos meses y medio para atender a nuestros hijos y sus necesidades. Hasta el 11 de septiembre que vuelvan al colegio, podemos conseguir que ese largo tiempo de asueto sea un tiempo de calidad y bien invertido. Está en nuestras manos conseguirlo y, si os lo planteáis con interés, estas recomendaciones os serán muy útiles. Vayan poniendo día y fecha para la reunión familiar y preparen las cosas para iniciar la temporada: entre sombrillas y juguetes de playa, siempre hay espacio para hacer las cosas mejor. Como ya hemos dicho, déjenlo todo por escrito y siempre visible a los niños. Suerte y ánimo. Que disfrutéis del verano… y de vuestros hijos.